El origen de las patatas fritas: Un plato mundialmente famoso

Las patatas fritas, conocidas como papas fritas en algunos países, son uno de los alimentos más populares en todo el mundo. Son ideales lo mismo para acompañar una hamburguesa que a manera de entrante. En solitario o con salchichas y otros ingredientes, ¡Son perfectas! Sin embargo, el origen de las patatas fritas está rodeado de historias y disputas que, a día de hoy, siguen generando debates. En De Pan y Moja, te contamos todo lo que sabemos al respecto.

El origen de las patatas fritas: ¿Bélgica o Francia?

Las patatas fritas se asocian, tradicionalmente, a la comida americana. ¿Quién no ha probado una deliciosa hamburguesa con patatas fritas a modo de guarnición? Pues, aunque no lo creas el origen de las patatas fritas podría ser belga o francés. ¡Sí! Esto ha dividido opiniones durante décadas, pues tanto Francia como Bélgica reclaman ser la cuna de este icónico plato. ¿Quién tiene la razón?

La versión de los belgas

Los belgas aseguran que las patatas fritas nacieron en el siglo XVII en las regiones del sur de Bélgica, donde la gente acostumbraba a freír pequeños peces como parte de su dieta diaria. Sin embargo, durante los inviernos severos, cuando los ríos se congelaban y no era posible pescar, comenzaron a cortar patatas en forma de tiras para freírlas como sustituto. Esta teoría se menciona en registros históricos y, de hecho, Bélgica celebra el «Día Nacional de las Patatas Fritas».

El origen de las patatas fritas no es estadounidense, sino belga o francés

La versión de los franceses

Por otro lado, los franceses sostienen que las patatas fritas fueron creadas en París, cerca del puente Pont Neuf, a finales del siglo XVIII. La tradición cuenta que los vendedores ambulantes ofrecían «pommes frites» a los transeúntes, convirtiéndolas rápidamente en un alimento popular en la capital francesa. La palabra «frites» proviene del francés, lo que refuerza la idea de que Francia tiene una conexión muy estrecha con este plato.

La llegada de las patatas fritas a otros países

Independientemente del verdadero origen de las patatas fritas, lo cierto es que estas no tardaron en cruzar fronteras. Su expansión mundial comenzó en el siglo XIX, gracias a la colonización, las migraciones y el comercio. En Estados Unidos las patatas fritas se popularizaron con el nombre de «French fries» (patatas a la francesa); esto refuerza la versión extendida por Francia sobre el origen del plato.

En este país, las patatas fritas se asociaron rápidamente con la industria del «fast food» o comida rápida. Las grandes cadenas de comida rápida han elevado las patatas fritas a un nivel icónico, convirtiéndolas en uno de los acompañamientos más vendidos en el mundo. Por eso, muchas personas piensan que este plato es originario de Estados Unidos y no de algún país de Europa.

En el caso de Bélgica, queremos destacar que las «friteries» (friterías) son algo cultural. Las «friteries» son pequeños locales que se especializan en patatas fritas y que ofrecen una amplia variedad de salsas para acompañarlas. En este país, la mayonesa y no el ketchup, es la salsa por excelencia que se echa a las patatas fritas. Además, las patatas belgas suelen cocinarse en dos etapas. Primero, a baja temperatura para cocinarlas por dentro; después, se eleva la temperatura para darles un acabado crujiente.

Variedades y formas de preparación

Aunque las patatas fritas clásicas son simples tiras de patata fritas en aceite, existen muchas variantes que ofrecen múltiples texturas y sabores. Es así como podemos encontrar:

  • Steak fries. Se trata de patatas de corte grueso. Son de mayor tamaño y más suaves por dentro.
  • Shoestring fries. Son patatas fritas de corte delgado, muy finas y crujientes.
  • Onduladas. Tienen forma de ondas, ideales para coger más salsa.
  • Al horno o air frier. Se trata de una versión más sana que no compromete el sabor.

Queremos destacar, como curiosidad, que las patatas fritas se sirven, en muchos países, en conos de papel o cartón. Esto las convierte en una opción de comida para llevar. Por otra parte, pueden acompañarse de una gran cantidad de ingredientes extraños. En algunos lugares, se sirven con helado, chocolate e incluso huevo frito. No olvidemos que aquí en España, son la base de unos deliciosos huevos rotos.

¡Comparte el artículo!

Relacionado